London adventures: 1st day
Después de lo que ocurrió y que cuento en el post anterior, cogí un vuelo y me fui a londres, volé el día 2, la entrevista era el 3 y volvía a España el día 4.
El aeropuerto de Londres es enorme. Bueno, el aeropuerto de Gatwick que es al que yo fui. Desde que me bajé del avión, hasta llegar al control de pasaporte pudieron pasar perfectamente 10 minutos. Y despues coger un monoraíl hasta la terminal sur, y allí un tren que llega a Victoria Station en 30 minutos. El vuelo fue cómodo y agradable, vi perfectamente toda la silueta de Madrid, con sus edificios enormes, jejejeje. Y la costa francesa y todo eso.
Victoria Station es una estación de trenes muy grande. Casi parece un centro comercial porque está llena de tiendas de todo tipo y restaurantes, sobre todo de comida rápida. Lo que no hay mucho, y me dí cuenta después de que en todo Londres ocurriría lo mismo, son papeleras. Es dificilísimo encontrar una papelera. Y las calles estan limpias, supongo que como los ingleses son tan perfeccionistas no tiran las cosas al suelo aunque tengan que llevar la basura encima media hora. Además creo que es una ciudad un poco obsesionada con los atentados y esas cosas, porque había carteles que alentaban a la gente a avisar inmediatamente si veían algo sospecho, o si había maletas sin atender y etc. Creo que también ese puede ser uno de los motivos por los que no hay papeleras.
Allí me compré un trozo de pizza para comer (de pie, por que otra cosa de la que hay muy poca en Victoria Station son asientos. Mientras comía escuché una voz cerca mia diciendo “What a beaty you are!” (que guapa que eres) me giré y vi a un auténtico viejo verde inglés piropeando a una pobre muchacha. Y fui a información a ver como llegaba a la estación donde estaba mi hotel, me informaron, y cogí un tren de cercanías a Pyckam Rye.
Al llegar a Pickam Rye me lié un poco con las calles para llegar a mi hotel el Whising Well Inn. LLegué sin mayores problemas y hablé con el recepcionista/camarero. Mi reserva estaba mal anotada, Mi nombre es compuesto y se ve que eso va a ser un problema en lo sucesivo.
El cuarto era enano, aunque tenía baño.
Bueno, el cuarto está desordenado, pero es que acababa de llegar, jejeje.
¡A ver Londres! Tenía que buscar el lugar para la entrevista de mañana y de paso quería ver que tal era todo aquello. Baje al pub que estaba en el hotel y le pregunté a una camarera cómo llegar al centro de Londres y hasta que hora pasaban los autobuses. Resulta que el autobús que me lleva al centro es 24hrs, ¡estupendo! Mientras iba a la parada de autobús me dí cuenta de que el barrio era predominantemente nigeriano. Había tiendas de películas africanas, salones de belleza (montones de salones de belleza, unos al lado de otro, increíble) donde te hacían las uñas y raftas, o trencitas en el pelo. Una tienda-afro con los típico gorritos jamaicanos. Una tienda de móviles ¡para África y el Caribe! y cosas de ese estilo (of that nature, como diría Mariah. En una especie de todo a cien pakistaní compré un paraguas por si acaso, aunque hacia un sol inmenso e incluso calor. La dependienta bromeó conmigo sobre eso “pero si está muy soleado ahí fuera”. Jejejeje, yo no me fiaba del clima.
Para coger el autobús resulta que tenía que comprar el ticket antes. Cuesta 2pounds, sí que esta caro allí (y yo me quejaba del autobús de Sevilla… en fin…). Y la cosa es que en el autobús no se compra billete ni se enseña ni nada, tú te montas y se supone que tendrás el billete comprado. Y si no lo tienes, te arriesgas a que entre un revisor y te meta el penalty fare, o sea, la multa. Había máquinas automáticas de tickets en las paradas, pero no dan cambio (es que esto no es Renault Ocasión, my darling).
El autobús tardó lo suyo, y como yo no conocía nada de nada se me hizo largo. Mi plan era bajarme donde viera que había metro, y memorizar el sitio para el autobús de vuelta. Con esa idea en la cabeza me bajé en la estación de Elephant and Castle que sería punto de referencia a partir de ahora.
Allí había puestecillos y compré mi maravilloso adaptador de echufe, para poder conectar la regleta que me traje de España, y en ella el móvil, el portátil, etc. En la estación de metro (los de allí llaman al metro tube, tubo en español, porque es como meterte en una tubería jejeje). Compre una tarjeta para viajar durante todo el día, que teniendo en cuenta lo que cuesta el transporte allí merecía la pena un montón.
En el metro, con solo una equivocació (fui para atrás una parada, ya me bajé y lo hice bien) llegué a Picadilly Circus. Empecé a andar y vi la tienda de Burberry y muchos sitios lujosillos.
Desde allí anduve hasta Trafalgar Square.
Y ya continué mi camino hasta encontrar mi empresa. Aunque me llevé un pequeño susto, porque no aparecía el nombre por ningún lado… parece ser que es porque solo aparece el nombre del edificio. Por el camino me compré un mapa de Londres en una librería, y el hombre me indicó que podía coger el autobús de vuelta al hotel directamente desde Trafalgar Square. Así que anduve un poco más, y volví al hotel, porque era tarde. Por el camino me encontré con montones de teatros con musicales. Tengo fotos, pero las pondré con el día de mañana, que hay más.
En general es una ciudad muy animada, había montones de personas en la calle y un bar que se llamaba La siesta y un gimnasio con forma de caja.
Y nada más de momento, mañana más.


Julio 4th, 2008 a las 12:53 pm
Qué envidia me das!! Londres tiene muchos musicales, muchas cosas… me hubiera encantado ir contigo… (más adelante seguro, jeje) Un besooo!!*JM*
Julio 11th, 2008 a las 7:32 pm
Bueno, ya puedes empezar a mirar vuelos pa venirte a verme.
Un beso.